
“Mientras que el error es un hecho cuantificable del que podemos aprender, el fracaso es una emoción negativa fruto de la reincidencia al error”, aclara Fran Chuan, consultor con más de una década de experiencia impulsando el desarrollo de las organizaciones a través de la cultura de la innovación.
Utilizar estas dos palabras como sinónimos puede perjudicar gravemente el buen desarrollo de una organización y sus resultados, por lo que conviene saber separarlos y tener claro qué significa cada uno. “Para promover una cultura de la innovación, imprescindible para que la empresa sobreviva en el tiempo y se adapte a las nuevas necesidades del mercado, es clave utilizar palabras adecuadas que estimulen a los demás a explorar territorios desconocidos. Conceptos como ‘error’ nos empujan a aprender y a volver a intentarlo, y palabras como ‘fracaso’ nos limitan a nosotros mismos y a los demás”, explica Chuan.
Sumérgete en el artículo de CEPYMEnews para ver cómo los errores son necesarios para aprender y que tu empresa evolucione.