
"Los españoles no tienen la costumbre de complementar la pensión pública porque históricamente nunca les ha hecho falta", explica Javier Díaz Giménez, profesor de economía de ISDI. La tasa de sustitución media de las pensiones en España -el ratio entre la pensión y el último salario de la vida laboral- se encuentra en torno al 80% y es una de las más altas del mundo.
A la frase de Díaz Giménez cabría añadir un "hasta ahora", porque la tendencia de envejecimiento se ha acelerado hasta dar la vuelta a la proporción entre jubilados y población activa, poniendo en jaque la sostenibilidad del sistema de pensiones. Por estas razones, los expertos subrayan que los trabajadores deben buscar con urgencia vías de ahorro complementario para no depender tan solo de la pensión pública, un riesgo cada vez mayor en este contexto.
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